jueves, 19 de mayo de 2011

CISNE NEGRO de Darren Aronofsky

Esta película trata de una chica, Nina, que es bailarina en Nueva York y toda su vida gira en torno a la danza clásica. De pronto aparece ante ella la oportunidad de conseguir el papel protagonista interpretando “El lago de los cisnes”. Esto hace que para luchar por ese papel necesite demostrar la dualidad que se nos presenta en la obra: ser el cisne blanco que presenta la pureza, inocencia que envuelve a la actriz, pero a la vez ese cisne negro en el que ha de buscar el lado de la perversión, seducción, que no encuentra en sí misma la protagonista. La búsqueda de este lado, hace que empiece a sufrir trastornos psicológicos relacionados con la necesidad de demostrar ser la mejor y mantener su puesto, lo que la lleva a padecer paranoias continuas cada vez más graves, sobre todo por su obsesión de ser la bailarina perfecta y de lograr la perfecta actuación.

Así vemos como en esta película, como en tantas otras, se nos presenta una vez más la búsqueda del bien y el mal, y esa búsqueda del mal será lo que haga perder cordura a la protagonista, movida además por la aparición de Lily, otra bailarina de la compañía que presenta ese lado oscuro y seductor del que Nina carece. Leroy además, el director de la compañía, se encargará de recordárselo, y esto la hará sumirse en un estado cada vez más exigente para encontrar su lado perverso mostrando así determinados momentos en los que la protagonista en esa búsqueda, se desconoce a sí misma.

Lo más interesante de la propuesta es la sensación de que este mundo como la mayor parte de aquel que se mueve entre los espectáculos, es un mundo en el que somos funambulistas tratando de mantenernos en la cuerda floja, y que en cualquier momento podemos caer. Esto a veces provoca una presión demasiado fuerte en la persona, sólo hay que ver como terminaron algunas personalidades importantes como Marylin Monroe, Elvis Presley, Jimmy Hendrix, Janis Joplin, etc.

La película suele engancharte con la trama casi desde el principio, aunque en ocasiones el ritmo está un poco ralentizado y hay breves escenas que parecen de relleno y la hacen un poco pesada.

Es de destacar a la actriz protagonista, Natalie Portman, pues toda ella es la película. Ha sido un punto clave del director para el triunfo, pues la ha acompañado de primeros planos que la muestran realmente bonita durante toda la película. Es un seguimiento continuo en el que sabe mantenerse y destacar el papel con una interpretación sencilla que puede resultar en ocasiones un tanto plana, pero que refleja mejor la caracterización del personaje, envuelta en el mundo que la obsesión y disciplina de la danza clásica aporta a las personas que durante toda su vida se dedican a ello.

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